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Trucos de fritura

Cómo conseguir calamares crujientes (y que no queden gomosos)

Por Bocatería Jamón Jamón

Hay dos calamares posibles: el que cruje y el que rebota. La diferencia nunca está en la suerte — está en siete decisiones técnicas que se toman antes y durante la fritura. Los calamares a la andaluza llevan toda la vida en nuestra carta, así que esto no es teoría de manual: es lo que hace nuestra freidora cada mañana, contado paso a paso. (Si lo que buscas es la receta completa del bocadillo con su historia madrileña, la tienes aquí; esta es la clase de técnica.)

Los 7 trucos, por orden de importancia

1. Secado obsesivo

La humedad es la enemiga: hace estallar el aceite, despega el rebozado y cuece en vez de freír. Papel de cocina, presión suave, y si el calamar viene descongelado, doble ración de paciencia. Anilla seca = mitad del trabajo hecho.

2. Harina en capa fina (y con truco)

Vestir, no rebozar: pasa las anillas por harina y sacude el exceso con un colador. La mezcla que mejor cruje: harina de trigo con un tercio de harina de garbanzo — el clásico de las freidurías andaluzas, más dorado y más crocante.

3. Aceite a 180 grados de verdad

Ni tibio (empapa) ni humeando (quema fuera, crudo dentro). Sin termómetro: un trocito de pan debe dorarse en unos 30 segundos. Aceite de oliva limpio y en cantidad generosa — la fritura mezquina de dedo de aceite no es fritura, es lamento.

4. Tandas pequeñas, siempre

Cada anilla que entra roba temperatura. Amontonar es condenar la tanda entera a la goma. Pocas piezas, recuperación del calor entre tandas, y ritmo.

5. Tiempo de reloj: 2-3 minutos

El calamar tiene dos puntos buenos — la fritura relámpago o el guiso largo — y un desierto de goma entre medias. Dorado visible, fuera. La duda se resuelve sacando antes, nunca después.

6. Rejilla, no papel amontonado

Escurre las anillas sobre rejilla para que el vapor escape por abajo. Apiladas sobre papel, se ablandan unas a otras con su propio calor. Y la sal fina, justo al salir.

7. Servicio inmediato (la regla que nadie respeta)

El crujiente tiene fecha de caducidad en minutos. Del aceite a la rejilla, de la rejilla al pan — tostado, que aguante la fritura — y del pan a la boca. Con una lágrima de alioli o limón, y sin conversaciones largas de por medio.

Los errores que vemos siempre

Rebozados gruesos "para que llene" (blindan la goma), aceite reutilizado con sabor a ayer, sal antes de freír (suda el calamar), y la tapa puesta "para que no salte" (condensación = fritura muerta). Ninguno tiene arreglo a posteriori: la fritura buena se decide antes de encender el fuego — como casi todo en el método del buen bocadillo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué quedan gomosos los calamares?+

Por exceso de tiempo o defecto de temperatura: fritura larga, aceite tibio o tandas grandes que enfrían el aceite. El calamar necesita 2-3 minutos a unos 180 ºC; pasado ese punto, se endurece hasta que solo lo salvaría un guiso largo.

¿Qué harina es mejor para rebozar calamares?+

Harina de trigo en capa fina, y si quieres el crujiente de freiduría andaluza, mézclala con un tercio de harina de garbanzo: dora más y cruje mejor. Siempre sacudiendo el exceso antes de freír.

¿A qué temperatura se fríen los calamares?+

A unos 180 ºC: un trozo de pan debe dorarse en medio minuto. Con el aceite tibio los calamares se empapan; humeando, se queman por fuera y quedan crudos por dentro.

¿Se pueden hacer calamares crujientes con calamar congelado?+

Sí, y a menudo con buen resultado, siempre que se descongele en nevera y se seque con muchísimo esmero: el congelado suelta más agua, y la humedad es lo que arruina el crujiente.

¿Cuándo se echa la sal a los calamares fritos?+

Justo al salir del aceite, sobre la rejilla. Salarlos antes de freír los hace sudar y despega el rebozado.

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