El Campello custodia uno de los rincones con más capas de historia por metro cuadrado de la costa alicantina: la Illeta dels Banyets, ese saliente al mar donde iberos, romanos y cuantos pasaron dejaron huella — balsas talladas en la roca incluidas — todo vigilado por la torre que desde el siglo XVI oteaba piratas. Un pueblo que lleva milenios comiendo de cara al mar sabe de despensas con pedigrí.
Costa con oficio, paladar con criterio
Entre puerto pesquero, kilómetros de playa y la vida de L'Alacantí, el campellero tiene el diario resuelto — y por eso lo que ofrecemos es lo otro: la ruta de contraste al interior, esa que sus vecinos costeros de más al sur llevan años perfeccionando. 35-40 minutos de trayecto y el Mediterráneo se cambia por sierras del Vinalopó, la fritura por el horno, la primera línea por una terraza de pueblo donde aparcar no es gesta.
Qué espera al final de la ruta
Barras XXL de 44 centímetros hechas al momento, el jamón asado al horno que nos apellida desde hace más de veinte años, tapa incluida con cada almuerzo y la liturgia completa hasta el cremaet. En verano, el plan vale doble: mientras tu paseo marítimo se abarrota, el interior respira — el refugio de agosto de los costeros con información privilegiada.
El pedido del vigía
Los de tradición marinera empiezan por nuestra sepia o los calamares (la deformación es comprensible); los exploradores del interior van directos al jamón asado y la brascada. Grupos con WhatsApp previo, que la terraza del sábado tiene menos plazas que la playa metros.
Preguntas frecuentes
¿Dónde almorzar cerca de El Campello, hacia el interior?+
A 35-40 minutos tierra adentro, en Aspe, está nuestro asador-bocatería: almuerzo completo con tapa desde las 9:00, barras XXL de 44 cm y jamón asado al horno. Martes cerrado.
¿Cuánto se tarda de El Campello a Aspe?+
Entre 35 y 40 minutos en coche en condiciones normales — la ruta de contraste de la costa de L'Alacantí al valle del Vinalopó.
¿Merece la pena dejar la costa para almorzar en el interior?+
Como escapada de contraste, sí: cambio total de paisaje y de registro gastronómico, terraza con sitio y aparcamiento sin gesta — especialmente valioso en verano, cuando la costa se abarrota.
¿Qué pedir si vengo de tradición marinera?+
El puente natural es nuestra sepia con alioli o los calamares; el salto completo al interior, el jamón asado al horno y la brascada de ternera. Ambos caminos tienen final feliz.
